Maestras del recuerdo 
Con mucha dulzura  brindó amor a todos  sus alumnos 
La Maestra Josefina: 
Respetada y admirada  por Siempre. 

    Mucho se ha dicho de los inicios de Punta Iguana,zona lacustre que se ha convertido en dueña de grandes anécdotas que no pasan por alto de la mente de sus pobladores.Vivencias que han quedado sembradas en sus corazones pero que para hacerse realidad tuvieron que ser llevadas por personas convertidas en protagonistas de las mismas.
    Al hablar de este pueblo, no se puede dejar pasar por alto la labor de una dama que sin ser nativa de este terruño pudo ganarse el cariño y admiración de quienes que tuvieron la dicha que en algún momento de formar parte de sus alumnos en una pequeña casita que fungía como escuela, pero que era grande en sueños e ilusiones por cumplir.

Josefina Evangelista Morales de Lugo, nacida el 4 de septiembre de 1928, es siempre recordada como la más querida e inolvidable de las educadoras, la añorada "Maestra Josefina ". La misma que se paseó por distintos colegios, dejando sembrada en cada uno de ellos la semilla del amor a la docencia y la convicción del trabajo bien realizado.

 Para el año de 1947,  esta valiente mujer de origen humilde comienza su labor como maestra en la Escuela Lucrecia Novo de Parra, guiada por el director Carlos Lozano. A partir de allí se dio inicio a una fructífera carrera que dejó sus huellas también en Cabimas, Lagunillas, así como planteles de la localidad santaritense, como mes el caso de la Escuela José Cenobio Urribarrí en el Mene, donde trabajó como Preceptora al lado de Lila Moreno de Troconis y varias docentes que buscaban impartir lo mejor de sí.
   
    Para la década de los sesenta, junto con Yolanda Caldera, esta inquieta mujer logra hacerse un titulo de como Maestra Normalista, dado que era un requisito indispensable para formar parte de la nomina del Ministerio de Educación, donde agradece además que les fueran reconocido  sus veintes años en la Educación de dependencia municipal.

    Es en septiembre de 1963, luego de censos e inscripciones, cuando la maestra Josefina se convierte en fundadora y Preceptora de la creación de la Escuela Municipal Simón Bolívar, en una pequeña casa en la Avenida  Pedro Lucas Urribarrí y da paso a una secuencia de importantes vivencias en el sector Punta Iguana, comunidad que la distingue con mucho cariño.

    Durante ese entonces, en la recordada escuelita de dos salitas, las clases se impartían a mas de cien niños desde 1er hasta el 4to grado, mediante los turnos de la mañana y la tarde.Posteriormente, con el aumento de la matricula y la ampliación de la estructura logra que se imparta el 5to y 6to grado de Educación Primaria.

    Acompañada por María Dolores Pineda, Duliian Nava, Belén Bracho, supo llevar el estandarte de la educación, que hizo merecedora del afecto  y respeto no sólo de sus alumnos, sino de sus representantes a quienes formaba en conjunto y con los cuales nunca tuvo un problema dada su cordialidad y le sirvió como  el mejor reconocimiento que pudiera recibir.

     Con el paso de los años, es cedido un terreno en la zona central del poblado y la gobernación del Estado realiza la construcción de una R-3, donde conjuntamente con la colaboración de los habitantes, se materializa un significativo espacio lleno de metas por alcanzar, el cual es dirigido por Algimiro León. Allí esta querida maestra quien para la época fue la ultima en recibir la codificación como docente adscrita al sistema nacional, cumple con una extraordinaria labor, ejerciendo funciones como Directora encargada, paralelas a la docencia.

     Mediante el año de 1973, por voluntad propia decide emprender su camino hacia otra Institución, luego de una década de  gratas satisfaciones y es acogida en la Escuela Santiago Aguerrevere, en la cual recibe su jubilación, sin embargo, no fue motivo para seguir brindando sus conocimientos por diversos centros educativos de nuestro municipio en el programa de Educación para Adultos en las noches hasta el año 2000, momento en el cual decide retirarse.

     A sus 82 años de edad, dueña de una asombrosa lucidez que la caracteriza, es madre biológica de nueve hijos y dos de crianza, además de ser la consentida de decenas de nietos y bisnietos, afirma que la vida la premió con muchos hijos criados en las aulas de clases y quienes todavía no la  han olvidado por su estrega, amor, dulzura, por inculcarles el respecto y la obediencia, pero sobretodo  hacerse parte de sus problemas y acompañados en los momentos difíciles como lo ha podido hacer hasta donde se lo han permitido sus fuerzas.

Esta dulce dama mantiene vivos los recuerdos de los  actos culturales, las elecciones de las reinas, las fiestas que organizaban y se permite aconsejarle a las nuevas generaciones de educadores que deben actuar con vocación,amor constante,que los vean como sus hijos más allá de un sueldo, que se comprometan en su formación con total  responsabilidad, fortaleciendo la relación entre maestra, alumnos y representantes que a su juicios se ha perdido un poco.

     La maestra Josefina marcó el inicio de grandes avances en Punta Iguana,por formación de profesionales paso a paso,generaciones tras generaciones.Maestra de maestra, hoy disfruta de la tranquilidad de su hogar,de los cuidados y atenciones de los suyos,velando por los trabajos y tareas de sus descendientes que la consideran su mejor aliada,quedando esto de manifiesto en un cuadro regalado por uno de sus nietos que dice: ¡Quien  necesita un Hada madrina cuando se tiene una abuela como tu!.

     Esta significativa historia,la hace una hija más de Punta Iguana,donde mantiene grandes afectos imperecederos.Hoy por hoy,se puede afirmar que la Maestra Josefina "es una mujer con temple,pero llena de dulzura y mucho amor que regalar".

¡Gracias por formar parte de nuestras vidas!
¡Dios la bendiga por siempre!
     


Tres Historias una Escuela






¡Inicios de un importante camino educativo!


     A partir de la década de los 50, específicamente en el año 1951, comienza a vislumbrarse en la localidad de Punta Iguana, el inicio de lo que con el paso del tiempo se ha convertido en un significativo camino de adquisición de conocimientos, a través del proceso de enseñanza-aprendizaje.
     Para ese entonces la educación se comenzó a impartir en el Hato “San Pedro”, propiedad de Rubén Urribarrí, quien de manera diligente facilita el espacio para que funcionara como escuelita, conocida con el nombre de “Escuela Municipal Simón Bolívar”, siendo dirigida por Josefina de Lugo, Preceptora Municipal quién a su vez cumplía funciones de maestra, acompañada por las docentes Sixta Inciarte, Isabel López, Carmen de Prieto, Omaira Morales, entre otras.
     Hasta el año 1964 el sistema impartido allí era de 1er a 4to Grado de primaria y debido al deterioro del techado, la escuela fue trasladada hacia una casa, también prestada y ubicada en la Avenida Pedro Lucas Urribarríidentificarla aún más con el sector donde se encontraba y brindarle así un mayor sentido de pertenencia a los estudiantes que allí recibían sus clases.
     En esta nueva sede, recae la responsabilidad de dirigir la escuela a Algimiro León, respaldado por la labor de las maestras Josefina de Lugo, Belén Bracho, Lila Verde, Eva de Portillo, Marilen León, Duilian Nava y María Pineda.

1 comentario: